"Lugar genial para descansar, nosotros íbamos de paso y sólo fue una noche. Pero lo que vivimos fue lo suficientemente atractivo para que valoremos el sitio por una estancia más larga. El personal es muy profesional, simpático y sobre todo, con ganas de servirle. Pero no todos, el amo y la chica que nos atendió en el bar, no así la persona que sirve los desayunos, que no es profesional, simpática y lo que es peor, sin ganas de servir. Nos obsequiaron una copa de vino, de elaboración propia, un vino de 11 años esquisito y pedimos una mesa de queso para acompañarla. Muy buena pero sólo correcta en la calidad y la cantidad. Quiero hacerles una sugerencia de mejora. Aunque el desayuno estuvo muy bien en cuanto a calidad y cantidad. Recomendaría a la persona que le sirve que escuche un poco a sus clientes. Nos lo sirvió todo de repente, cuando digo todo es todo, lo caliente y lo frío. Aún no habían tomado el zumo de naranja ni habíamos empezado a desayunar que nos pidió si queríamos café con leche, todos los que estábamos en la mesa dijimos que si pero que lo vendría más adelante, ella nos dijo que no, que nos debía servirlo ya porque sino no podría hacerlo porque cuando entraba más gente, se colapsaba. Total cuando fuimos había servido 3 mesas!!!. Y el café, como es de esperar, lo tomamos frío. Una latina ya que echó por tierra el buen trabajo que habían hecho sus compañeros."