"Situado en Atienza, Guadalajara. Hacía por lo menos veinte años que no comía una hamburguesa que no fuera hecha en casa. Sorprendentemente, en Atienza nos la ofrecieron entre varios platos a elegir en un menú del día que incluía tres o cuatro (no recuerdo) primeros y otros tantos segundos, todos ellos exquisitos, pan, vino u otra bebida y postres caseros estupendos. Precio: 20 €. Pedimos la hamburguesa porque observamos que tenía mucho éxito. Estaba deliciosa: 200 gr de carne de calidad, diría que cortada más que picada, hecha a la brasa en un punto exacto, con un pequeñísimo toque de queso de cabra y con una leve capa de cebolla ligeramente caramelizada por encima. Todo ello en un delicioso pan de mollete un poco tostado. Y acompañada por unas patatas cortadas y fritas en casa, finas, bien fritas, nada aceitosas. Una delicia. El lugar es muy bonito, acogedor, amplio y bien decorado. El servicio, magnífico. Fue una gratísima sorpresa para terminar una excursión interesante por tierras del Cid."