"en este tranquilo y agradable pueblo, este restaurante es especialmente acogedor. la atención desde el momento de entrar por la puerta era inmejorable, la ensalada de tragaluz muy rica y el arroz jibia, trompetas del infierno y gamba, delicioso. También tomamos un vino blanco que nos recomendaron, pero sin duda lo que terminó haciendo especial fue poder comer en la terraza con las vistas tan hermosas a las montañas y al pueblo. la decoración del restaurante es hermosa, un trato, como digo, super cuidado y una comida de calidad. el precio es, mínimo, 30€ por persona, pero vale la pena. ¡Muchas gracias! ¡Repetiremos si podemos! 100% recomendado!"